Presentación del sistema

SISCOP NEXT

El sistema de gestión para empresas que fabrican e instalan: ventanería, aluminio, vidrio y carpintería a medida.

Acompaña el trabajo completo — desde la llamada del cliente hasta la garantía del equipo instalado — sin que nadie tenga que volver a teclear lo mismo dos veces.

Versión 1.157.01 del sistema · documento actualizado el 2 de octubre de 2026

14
áreas de trabajo
103
pantallas de trabajo
290
versiones publicadas
+7,800
pruebas automáticas por entrega

Qué es SISCOP NEXT

Es un sistema completo de gestión, pensado desde cero para un negocio muy concreto: el de las empresas que cotizan a medida, fabrican en taller e instalan en obra. No es un programa de contabilidad al que se le añadió un módulo de producción, ni un sistema genérico adaptado a golpe de personalizaciones. Cada pantalla está hecha sabiendo qué es un hueco, qué es un perfil, qué es un retazo y qué pasa cuando la medida real de la obra no coincide con la del plano.

Un solo lugar

El cliente, la cotización, el cálculo de materiales, la compra, la orden de taller, la factura, el cobro y la garantía viven en el mismo sistema y se alimentan entre sí.

Sin doble captura

Lo que se cotiza se fabrica; lo que se fabrica se factura; lo que se factura se cobra. Cada paso arrastra los datos del anterior en lugar de pedirlos otra vez.

Con memoria

Nada importante se borra. Las facturas se anulan, los precios quedan congelados en el documento que los firmó, y cada cambio deja escrito quién lo hizo y cuándo.

¿Para quién es?

Para empresas de ventanería y fachadas en aluminio y PVC, vidrieras, talleres de carpintería metálica y cualquier fabricante que venda producto configurado a medida y lo instale. Sirve igual a un taller de cinco personas que a una empresa con varias bodegas, equipo comercial y obras simultáneas: lo que cambia es cuántas de sus áreas se usan, no el sistema.

El recorrido de un trabajo

Esta es la columna vertebral del sistema. Cada eslabón entrega el siguiente sin intermediarios y sin volver a teclear nada.

COMERCIAL Oportunidad y cotización El interesado, el precio y el sí OBRA Medición y adenda Hueco por hueco, con lo que cambió COMPRAS Material y bodega Orden al proveedor y recepción TALLER Corte y fabricación Plan de corte y avance por etapas ADMINISTRACIÓN Factura y cobro Comprobante fiscal y cartera POSVENTA Garantía y mantenimiento La unidad instalada, con su historial las medidas a rectificar lo que falta comprar lo que ya se entregó la serie y sus garantías material reservado, con su costo real el mantenimiento que el cliente confirma vuelve como oportunidad

Arrastra el diagrama de lado para verlo entero

Cada flecha es un dato que viaja solo: nadie vuelve a teclearlo al otro lado
Paso 1
Llega el interesado

Se anota como oportunidad y se le da seguimiento hasta que pide precio.

Paso 2
Se cotiza

Se eligen los productos y sus medidas; el sistema calcula materiales y precio.

Paso 3
El cliente aprueba

La cotización se cierra y queda habilitada para medir y fabricar.

Paso 4
Se mide en obra

Se rectifica hueco por hueco. Lo que cambió se documenta en una adenda.

Paso 5
Se compra el material

Orden de compra al proveedor y recepción en bodega, con su costo real.

Paso 6
Se fabrica

Orden de taller, plan de corte optimizado y avance por etapas.

Paso 7
Se factura y se cobra

Factura con su comprobante fiscal, recibo de ingreso y control de cartera.

Paso 8
Se responde después

Si algo falla, la garantía se atiende con todo el historial del equipo delante.

Y el recorrido del dinero

El trabajo va de la oportunidad a la entrega; el dinero va en dos direcciones a la vez. Lo que entra por vender y lo que sale por comprar acaban en el mismo sitio —el banco— y es ahí donde se comprueba que todo cuadra. En SISCOP ninguno de estos pasos se teclea dos veces: cada uno nace del anterior.

LO QUE ENTRA · DEL TRABAJO AL BANCO Cotización aprobada por el cliente Factura con su comprobante fiscal Cobro efectivo, tarjeta, cheque Caja y cuadre contado billete a billete Depósito el dinero entra al banco DONDE SE ENCUENTRAN LAS DOS CORRIENTES Libro de banco y caja general Cada peso que entra o sale deja su renglón · El saldo no se guarda: se calcula Y la conciliación comprueba que el banco vio lo mismo LO QUE SALE · DE LA COMPRA AL PAGO Orden de compra lo que falta para la obra Recepción entra al almacén con su costo Factura del proveedor nace la deuda Nómina de pago agrupada y autorizada Pago cheque o transferencia Y SE CRUZAN Lo que se compra para una obra es el costo de lo que se factura: el margen sale solo, sin cuadrarlo

Arrastra el diagrama de lado para verlo completo

Lo que esto significa en la práctica: cuando el taller pregunta qué hay que cortar, la respuesta ya está calculada. Cuando administración pregunta qué falta cobrar de una obra, ya está sumado. Y cuando un cliente llama tres años después con un motor averiado, se escanea la etiqueta y aparece la factura, la fecha, la compra de la que salió y si le queda garantía.

Los módulos, uno a uno

El sistema se organiza en 14 áreas de trabajo. Cada persona ve únicamente las que su puesto necesita: el menú se dibuja según los permisos de quien entra, de modo que un vendedor no se tropieza con las pantallas del taller ni el almacén con las del departamento comercial.

Panel de control

Lo primero que se ve al entrar. Responde en cinco segundos a «¿cómo vamos?».

El panel de control al entrar al sistema
Nada de esto se teclea: sale del trabajo que el equipo va registrando

Nada del panel se rellena a mano: todo sale del trabajo real que va registrando el equipo. Muestra los indicadores del negocio del momento, el rastreo de las órdenes de producción recientes con su avance por etapa, y la actividad más reciente.

Cada usuario ve solo las tarjetas que sus permisos autorizan. Quien no tiene acceso a facturación no ve cifras de facturación, aunque comparta la pantalla con quien sí las tiene.

Y cada quien lo arma a su medida: elige entre los widgets de todas las áreas —ventas, cobros, producción, despacho, inventario, instalaciones—, les da tamaño y los ordena arrastrándolos. El panel se acomoda solo a la computadora, la tableta o el teléfono.

Comercial y CRM

Del primer contacto a la cotización firmada.

El pipeline comercial con sus columnas por etapa
Cada columna es una etapa y cada tarjeta un negocio posible. Arriba, cuánto dinero hay en juego

Pipeline comercial: el seguimiento antes del sí

Un tablero donde cada negocio posible es una tarjeta y cada columna una etapa. Se arrastra la tarjeta de una columna a otra y el cambio queda registrado al instante para todo el equipo. Arriba se ve, en todo momento, cuánto dinero hay en juego y en qué etapa se está acumulando el trabajo.

  • Nueve etapas que recorren el negocio desde el primer contacto hasta ganado o perdido.
  • Actividades: el diario de lo que ya pasó — llamadas, visitas a obra, mensajes — con fecha, hora y autor automáticos.
  • Tareas: lo que falta por hacer, con fecha y responsable.
  • Cotización enlazada: desde el tablero se ve qué negocios ya tienen precio enviado y cuáles no.
  • Cierre con motivo: al perder un negocio se registra por qué, y esa razón alimenta el análisis.

Dashboard comercial

Cuántos negocios siguen vivos, cuánto suman, cómo se reparten por etapa y qué porcentaje se acaba cerrando. Sale íntegramente del tablero: si el tablero está al día, estos números son la verdad del negocio.

Clientes

El archivo de a quién se le vende. Un solo buscador mira a la vez el nombre, el RNC, el teléfono y el correo.

  • Contactos por cliente: el cliente es la empresa; los contactos son las personas con las que se habla — el dueño, el arquitecto, la de compras.
  • Nivel de lista de precios: cada cliente se asigna a una de cuatro listas de venta, y es la que se aplica sola al cotizarle.
  • Límite de crédito: una factura a crédito que dejaría al cliente por encima de su tope se rechaza.
  • Datos fiscales: RNC o identificador de extranjero, tipo de comprobante habitual y norma de exoneración si le corresponde.
  • Los clientes se desactivan, no se borran: su historial permanece intacto.

Proyectos (obras)

Una obra rara vez se cotiza de una sola vez: la fachada por un lado, los baños por otro, el cerramiento después. El proyecto agrupa todas las cotizaciones de un mismo trabajo, de modo que siempre se puede ver la obra entera — lo que vale, lo que se lleva cobrado y lo que queda.

Cotizaciones

La pantalla central del área comercial. Se arma la propuesta eligiendo productos y dando medidas; el sistema calcula por dentro los materiales exactos y el precio.

  • Productos configurados a medida junto a materiales sueltos y servicios (canteo, transporte, instalación) en el mismo documento.
  • Impuestos por artículo: cada renglón grava con la tasa de su propia ficha, y un interruptor deja emitir sin impuestos para un cliente exonerado.
  • Descuentos en importe o en porcentaje, con permiso propio.
  • Multi-moneda: se cotiza en la moneda que pida el cliente y los precios se reexpresan al cambiarla.
  • Impresión con su membrete y envío por correo al cliente desde el propio sistema.
  • Aprobación como paso formal: es lo que cierra el documento y habilita medir, fabricar y facturar.

Listas de precios

Dos pantallas, una para cada cosa que se vende:

  • Lista de precios de materiales: cada material con su costo y sus cuatro precios de venta, uno por lista.
  • Precios de fabricación: cómo se cobra cada producto fabricado — por tamaño (precio por metro cuadrado, con cuatro tarifas), por sus materiales más un margen, o a precio unitario de lista: lo mismo por unidad, midan lo que midan, aunque el taller siga recibiendo las medidas.
  • Ajuste masivo: cuando el proveedor sube un 8 %, se aplica el porcentaje a todas las filas filtradas de una vez.

Adendas (órdenes de cambio)

Cuando la obra cambia después de aprobada, la cotización original nunca se modifica. La adenda registra la diferencia — a favor o en contra — y el cliente la acepta o la rechaza, igual que una cotización.

  • Cinco cambios de alcance: un hueco crece, se elimina, aparece uno nuevo, uno se divide en dos o dos se unen en uno.
  • Ajustes de precio nacidos de la propia medición, cuando la medida real se sale de la tolerancia.
  • Todos los cambios viajan en un solo documento: al cliente le llega una orden de cambio, no tres papeles.
  • Expediente con fotos de lo que se encontró en obra.
  • Registrar el cambio y firmar lo que cuesta son permisos distintos: el medidor documenta, comercial aprueba.
El listado de cotizaciones
El listado de cotizaciones, con su tasa, su total y su equivalente en moneda local

Ingeniería de producto

El corazón del sistema: cómo sabe SISCOP qué lleva una ventana.

El simulador desglosando una ventana corredera
Una corredera de 2400 × 1500 mm: diez piezas con sus largos, su costo y el dibujo redibujado

Esta es la diferencia de fondo con cualquier sistema genérico. Aquí no se guardan productos terminados: se guardan recetas. Una plantilla no describe una ventana concreta, describe cómo se fabrica cualquier ventana de ese tipo. Se le dan el ancho y el alto, y devuelve la lista exacta de perfiles con sus largos, el vidrio con su medida, los herrajes con su cantidad y el costo total.

Plantillas de producto

  • Variables: lo que se le pregunta a quien cotiza — ancho, alto, color, número de cuerpos, tipo de vidrio. Hay variables que se calculan solas a partir de otras.
  • Componentes: cada pieza del producto, ligada a un artículo concreto del catálogo.
  • Fórmulas: cada componente calcula su largo, su cantidad y su desperdicio a partir de las variables.
  • Reglas condicionales: deciden si una pieza va o no va según el caso, para tener un solo producto que se adapta en lugar de cinco plantillas casi iguales.
  • Estrategia de precio por plantilla: por tamaño o por materiales más margen.

El lenguaje de cálculo es corto a propósito: aritmética y decisiones, nada más. No se puede escribir código dentro de una fórmula y el sistema lo impide activamente. Es una calculadora protegida, no una puerta abierta — de modo que configurar plantillas no puede comprometer el sistema.

Simulador

Un banco de pruebas: se le dan medidas a una plantilla y devuelve al instante el desglose completo de materiales y el costo, sin crear ninguna cotización ni tocar el inventario. Sirve para afinar una plantilla nueva, para comprobar un cálculo que no cuadra y para dar un precio orientativo por teléfono. Acepta medidas en milímetros o en pulgadas.

Biblioteca global

Plantillas ya hechas y probadas, listas para copiar. En lugar de configurar catorce componentes con sus fórmulas desde cero, se importa una corredera que ya funciona y se ajusta a los materiales propios. La copia es completamente independiente: a partir de ese momento es de la empresa y se puede modificar sin afectar a nadie.

Compras e inventarios

Qué material existe, qué hay de él, dónde está, cuánto vale y de dónde vino.

Primero, el catálogo sobre el que se apoya todo lo demás

El catálogo de materiales agrupado por línea
Cuatro pestañas por tipo de material, con los artículos agrupados por línea

Líneas y acabados

Las líneas o sistemas de perfilería con los que se trabaja, y los acabados y colores disponibles. Son dos listas cortas que organizan todo el catálogo.

Catálogo de materiales

Todo lo que se compra y con lo que se fabrica, dividido en cuatro familias porque cada una necesita datos técnicos distintos y el sistema las trata distinto:

Perfiles
Barras con su largo estándar
Vidrios
Láminas con sus dimensiones
Accesorios
Herrajes y componentes
Insumos
Silicón, tornillería, consumibles
  • Generar variaciones: un perfil por cinco acabados son cinco artículos; el sistema los crea de una vez en lugar de a mano.
  • Impuesto por artículo: cada ficha declara a qué tasa grava, y de ahí sale el cálculo en compras y en ventas.
  • Control por número de serie y meses de garantía, para los artículos que lo merecen.
  • Mínimos y puntos de reposición por artículo y por bodega.
La ficha de una unidad con número de serie
La ficha de una unidad vendida: de qué compra vino, a quién se le vendió y sus dos garantías

La diferencia que casi ningún sistema tiene

Un tornillo es una cantidad: se tienen ochenta y se gastan tres. Pero un perfil de aluminio o una lámina de vidrio no son una cantidad: son piezas concretas, cada una con su largo. SISCOP las controla como lo que son — barras enteras, láminas y retazos, cada retazo con su etiqueta y su medida — porque de ahí sale el ahorro al cortar. Un inventario que solo cuenta unidades no puede decir si el pedazo que sobró de ayer sirve para la pieza de hoy.

Dashboard de inventario

Qué existencias hay en cada bodega y cuánto valen, con el estado de cada artículo frente a los mínimos configurados y los avisos de reposición.

Bodegas y proveedores

Cada existencia vive en una bodega concreta: el mismo perfil en el taller y en la sucursal son dos existencias distintas, con su conteo y sus mínimos propios. Los proveedores guardan sus datos de contacto y si facturan o no impuestos.

Órdenes de compra y recepción

  • Pedir y recibir son dos cosas distintas: crear la orden no suma nada al inventario; el stock sube cuando el material llega y se registra la recepción.
  • Recepción parcial: los proveedores entregan tarde, incompleto o por partes, y el sistema lo contempla.
  • ITBIS calculado solo artículo por artículo, con la posibilidad de ajustarlo a la factura del proveedor al céntimo.
  • Compras en otra moneda, valorizadas a la tasa del día en que el material entró a bodega — que es lo que de verdad costó.
  • Normas fiscales aplicables también a la compra.
  • Impresión del listado con el membrete de la empresa y los filtros aplicados.

Kardex

El libro contable del inventario: todo lo que ha entrado y salido, en orden. No se edita ni se borra. Si algo está mal, se corrige con otro movimiento que deja constancia — nunca reescribiendo el pasado. Filtrando por un material aparece su saldo corrido movimiento a movimiento.

Números de serie

Hay artículos en los que «tres unidades» no basta: un motor de portón, una cerradura electrónica, un equipo con garantía. Estos se controlan pieza por pieza.

  • Captura al recibir: se teclean, se pegan de una lista o se pasan con el lector de código de barras.
  • Etiquetas para imprimir con su código de barras, en formato rollo o en hoja.
  • Al vender, el sistema pregunta qué unidades salen, y en el mostrador basta escanear la etiqueta.
  • Ficha completa de cada unidad: de qué compra vino, a qué cliente se vendió, en qué factura, en qué obra quedó instalada y en qué estado de garantía está.
  • Aviso de garantías por vencer en los próximos días.
  • Se enciende artículo por artículo: lo que ya estaba en el estante sigue vendiéndose sin etiqueta, sin obligar a reetiquetar el almacén.

Conteo físico

Recorrer la bodega con la lista, apuntar lo que hay de verdad y aplicar todos los ajustes de un golpe, con su rastro en el kardex. Es la forma honesta de cuadrar el sistema con el estante.

El kardex de movimientos de inventario
El kardex: cada línea dice qué material, en qué bodega, cuánto, por qué y quién

Cuentas por pagar

Lo que se le debe a cada proveedor, y quién autoriza pagarlo.

Comprar y pagar son dos cosas distintas, y aquí se separan. El material entra al almacén cuando llega; la deuda nace con la factura del proveedor; y el dinero sale cuando alguien con autoridad lo autoriza. SISCOP no deja que esos tres momentos se confundan, porque es donde se pierde el control del efectivo.

Panel de cuentas por pagar con sus indicadores
Lo que se debe hoy, lo que vence esta semana y lo que ya está vencido, antes de abrir nada

Facturas de proveedor

  • Nacen solas de la recepción: al completar una orden de compra, el borrador de la factura ya viene con lo que llegó y a qué precio. Nadie vuelve a teclear renglones.
  • Borrador y registro separados: se revisa contra el papel del proveedor y se registra; registrar es lo que crea la deuda.
  • Tolerancia contra lo recibido: si lo facturado se aparta de lo que entró más de lo que la empresa admite, hay que aceptarlo a mano. Una diferencia silenciosa es dinero regalado.
  • Comprobante fiscal del proveedor, con su validación de formato y su tipo de gasto para la DGII.
  • Gasto menor y comprobante informal: cuando el proveedor no da comprobante, la empresa emite el suyo (B11, B13, E41, E43) y consume su propio folio, como manda la norma.
  • Retenciones de ITBIS e ISR calculadas por reglas configurables, no escritas en el programa: cambian con la norma y se ajustan sin tocar el sistema.
  • Notas de crédito del proveedor, que bajan la deuda sin borrar nada.
Antigüedad de la deuda por proveedor
La deuda repartida por tramos de vencimiento: a quién hay que pagarle primero se ve sin calcular nada

La nómina de pago: cuatro ojos sobre el dinero que sale

Pagar de a una factura es cómodo y es exactamente como se descontrola una empresa. En SISCOP los pagos se agrupan en una nómina: se elige qué facturas entran, se arma, y entonces —y solo entonces— alguien con autoridad la autoriza. Quien la envió no puede autorizarla: son cuatro ojos, y el sistema lo hace cumplir.

1 · SE ARMA Qué se va a pagar Facturas vencidas o por vencer 2 · SE ENVÍA Pendiente de firma Las facturas quedan apartadas 3 · SE AUTORIZA — DOS VÍAS Desde el sistema Con el permiso de autorizar Desde el correo Un enlace personal por persona: firma con su nombre y aprueba sin entrar al sistema 4 · SE PAGA Tesorería ejecuta Nacen los pagos y los apuntes Quien la envió NO puede autorizarla. Quien autoriza NO es quien paga. Cada paso queda con su nombre, su hora y —si firmó por correo— su IP.

Arrastra el diagrama de lado para verlo completo

La nómina de pago impresa para archivar
La hoja que se archiva firmada: quién la armó, quién la autorizó y a quién se le paga
La página donde el gerente firma la nómina desde su correo
El gerente que autoriza no siempre está delante del sistema, y la nómina no puede esperar a que lo esté

Pagos y tesorería, cosidos

  • Un pago por proveedor y moneda, con su comprobante imprimible.
  • Cada pago escribe su movimiento en el libro de banco o en la caja general: el dinero no sale por un lado sin aparecer por el otro.
  • Cheques con su número, tomado de la chequera de la cuenta, y transferencias con su referencia.
  • Diferencia cambiaria calculada cuando se paga en una moneda distinta de la de la factura.
  • Revertir una nómina pagada anula sus pagos, tacha sus apuntes y devuelve las facturas a deber — con motivo y con rastro.

Liquidación aduanal: lo que de verdad costó la importación

Una importación no cuesta lo que dice la factura del proveedor. Hasta que no llegan el flete, el seguro, los aranceles y el transporte interno no se sabe lo que costó cada artículo puesto en almacén. SISCOP reparte esos gastos entre lo recibido —por valor, por peso, por volumen o por cantidad— y reescribe el costo.

  • Cerrar la liquidación recostea el material que todavía está en la bodega, barra por barra si hace falta.
  • Cada ajuste queda con el costo de antes y el de después: se puede explicar de dónde salió cada peso.
  • En la orden de compra aparece después qué artículos cambiaron de costo —en rojo los que subieron, en verde los que bajaron— y se pueden ajustar ahí mismo los cuatro precios de venta.
  • Lo que el cierre no pudo tocar se dice en voz alta, no se calla.

Producción

Del plano a la pieza cortada.

El tablero de producción con sus cinco columnas
Cinco columnas con las órdenes en cada etapa. El color del fondo avisa de las fechas

Rectificación de medidas

Entre lo que se cotizó sobre plano y lo que mide el hueco de verdad casi siempre hay diferencia. Rectificar es ir a la obra y dejar la medida definitiva de fabricación. Nada baja al taller sin pasar por aquí.

  • Tolerancias en tres bandas: una diferencia de 3 mm y una de 30 cm no son el mismo problema, y el sistema no las trata igual. La pequeña pasa sola; la grande exige que alguien firme el sobreprecio.
  • Aprobación técnica y económica separadas: dar por buena una medida es del medidor; firmar lo que cuesta es de comercial.
  • Fotos de obra tomadas desde el propio móvil.
  • Pensada para usarse en obra, desde el teléfono, con la cinta en la mano.
  • Lo que cambia genera automáticamente el borrador de la adenda para el cliente.

Tablero de producción

El taller entero en una pantalla. Cada tarjeta es una orden y cada columna una etapa.

  • Cinco etapas del proceso, desde pendiente hasta listo.
  • Fecha de compromiso con aviso por color: amarillo si vence hoy o mañana, rojo si ya venció.
  • Prioridad y técnicos asignados por orden.
  • Avance por porcentaje según las piezas fabricadas.
  • Se fabrica por partes: no hace falta mandar una torre entera de golpe.

Optimización de cortes

Probablemente la pantalla que más dinero ahorra del sistema. Decide cómo repartir las piezas que hay que cortar entre las barras y láminas disponibles, gastando lo menos posible.

  • Varias órdenes a la vez: ahí está el ahorro real — dos trabajos distintos que usan el mismo perfil pueden compartir barra.
  • Aprovecha los retazos que quedaron de corridas anteriores antes de abrir una barra nueva.
  • Plan de corte imprimible para el taller, con qué sale de cada barra.
  • Confirmar la corrida consume el material de verdad: descuenta las barras, da de alta los remanentes con su etiqueta y lo deja anotado en el kardex.

Órdenes archivadas

Todo lo que salió del tablero, conservado con la etapa real en que estaba al archivarse. El tablero no se llena de trabajo terminado y no se pierde nada.

El plan de corte, barra por barra
El plan de corte: cada barra con sus piezas, su desperdicio y de qué orden sale cada una

Despacho

Lo que sale por la puerta, y con qué papel sale.

La mercancía no sale de una obra que todavía no se ha pagado — salvo que alguien con autoridad lo decida, y entonces queda anotado quién lo decidió. Es el último candado antes de la puerta, y el único que protege al que carga el camión de una discusión que no le toca.

El área de despacho con lo listo para salir
Lo que está listo para entregar, con su factura al lado y su estado de cobro a la vista
  • El conduce con su numeración propia: qué sale, en qué camión, con qué chofer y para qué obra.
  • Despacho parcial: lo que sale hoy sale, y la factura queda marcada con lo que todavía debe salir.
  • Liberar una factura con saldo es un permiso aparte, y cada liberación queda registrada con su motivo.
  • Desde el teléfono en el almacén, que es donde está quien despacha, no en un escritorio.
  • Anular un conduce devuelve la mercancía a su sitio y deja la factura como estaba.
Un conduce impreso
El papel que viaja con la mercancía y que firma quien la recibe en obra

Instalación

Lo que quedó puesto en la pared, y quién lo recibió.

Entre «salió del taller» y «el cliente llamó con un problema» puede haber medio año. Hasta ahora ese medio año no lo veía nadie: la ventana seguía figurando como fabricada aunque llevara meses puesta. El acta de instalación firmada es lo que cierra el círculo, y es también el papel que protege a la empresa cuando alguien discute qué se entregó y qué no.

La pantalla de Instalación con los huecos fabricados agrupados por obra
En cuanto el taller da un hueco por fabricado aparece aquí, agrupado por obra y listo para citar
  • Cuadrillas propias y subcontratadas. La subcontratada apunta al proveedor del mismo directorio de compras: a esa gente se le paga, y el pago ya tiene su sitio.
  • Tres resultados por hueco, no dos: instalado, no instalado —con su motivo y a dónde va el problema— y aplazado, que es «se acabó el día» y devuelve el hueco a la lista sin ensuciar el reporte de incidencias.
  • El cliente firma con el dedo, en el teléfono, delante del hueco. El trazo se guarda dentro del acta y sale impreso en ella, así que reimprimirla dentro de cinco años la saca firmada. Quien prefiera el papel puede firmarlo y fotografiarlo: se guarda igual.
  • Fotos del antes y el después, hueco por hueco. Se toman con el mismo teléfono, se reducen antes de subir para que no dependan de la señal de la obra, y al cerrar el acta quedan congeladas: son la prueba de lo que se entregó, no un álbum que se pueda retocar después.
  • Si el cliente se niega a firmar, alguien con autoridad puede cerrar el acta igual dejando escrito el motivo y quién lo presenció — y el papel sale diciéndolo en su cara.
  • Un hueco instalado ya no se toca desde el taller. Ni calidad ni producción pueden moverlo sin anular antes el acta, y el aviso dice cuál.
  • Anular devuelve solo lo que esa acta instaló: un hueco que se aplazó aquí y se instaló de verdad en otra visita no se toca.
  • Al cliente se le avisa qué día va la cuadrilla, con un enlace donde contesta de un clic si ese día puede recibirlos —sin cuenta ni contraseña—. Un «ese día no puedo» que llega a tiempo evita el viaje perdido: la cuadrilla, las horas y el hueco de agenda que le quitó a otra obra.
  • Un calendario de cuadrillas por semana, no de mes: una fila por cuadrilla, y la fila vacía es la que está libre. Contesta de un vistazo la pregunta que de verdad se hace quien programa, que es a quién darle la obra siguiente.
  • La garantía del cliente arranca al INSTALAR, no al despachar. Entre que un motor sale del almacén y el día en que el cliente puede usarlo pueden pasar semanas de obra, y ese tiempo no se le cobra al cliente.
  • Su propia área de reportes, y las cifras en el panel de inicio: cuántos huecos esperan visita y cuántas visitas de hoy siguen abiertas.
El modal de cierre del acta con el recuadro para firmar con el dedo
El cierre, con el recuadro donde firma quien recibe la obra. Arriba, lo que va a pasar con las cifras del acta, dicho antes de que pase
El acta de instalación impresa, con la firma del cliente dentro de la casilla RECIBE CONFORME
La misma firma, ya en el papel que se archiva. Una vez cerrada, el acta se reimprime igual dentro de cinco años, porque queda congelada

Facturación y cobros

Del trabajo entregado al dinero en caja.

Una factura emitida con su comprobante fiscal
Dos etiquetas que son cosas distintas: «Emitida» habla del documento, «Pendiente de cobro» habla del dinero

Una factura de SISCOP no se teclea: se arma. Se elige la cotización aprobada, se marca qué parte de la obra se va a cobrar, y el sistema trae los precios y los impuestos tal como se firmaron. En la factura no se pueden tocar: lo que se firmó no se vuelve a negociar por descuido.

Facturas

  • Borrador y emisión separados: se prepara con calma y se revisa; emitir es otro permiso y es irreversible.
  • Control que impide facturar de más: un hueco ya facturado deja de ofrecerse, y el total de la obra es un techo que el sistema no deja superar — ni sumando avances y piezas por separado.
  • Emitir descarga la mercancía vendida del inventario, salvo lo que ya consumió producción, que no se descuenta dos veces.
  • Emitir y cobrar en una sola operación cuando el cliente paga en el acto.
  • Anular con motivo: una factura emitida no se borra nunca; se anula, libera lo facturado y devuelve al inventario lo que había salido.

Punto de venta (mostrador)

Para vender sin cotización detrás: alguien llega al mostrador y se le factura ahí mismo. Vende las dos cosas que vende la empresa.

  • Material de bodega — perfiles con su acabado, vidrio, herrajes — con lector de código de barras.
  • Productos fabricados a medida, configurados con el mismo motor que la cotización, incluso varias medidas del mismo producto en una sola visita.
  • Descuento sobre el total, protegido por permiso: sin él se factura, pero al precio de lista.
  • Multi-moneda, y se puede cobrar en una moneda distinta de la que se factura.
  • Cobrar e imprimir en un solo botón, con cálculo de devuelta en efectivo.

Facturar por obra y por avances

Cada proyecto con lo que vale, lo cobrado y lo que queda, sumando todas sus cotizaciones. Cuando la obra se cobra por etapas — «30 % al firmar, 40 % al instalar, 30 % al entregar» — se definen hitos, en porcentaje o en importe fijo, y se factura contra ellos.

Cobros

  • Recibo de ingreso con numeración propia por cada peso que entra, archivado en PDF automáticamente.
  • Varias formas de pago en el mismo recibo: efectivo, tarjeta, transferencia, cheque o una mezcla.
  • Anticipos: se puede cobrar antes de que exista la factura y aplicar el dinero después.
  • Cobro en moneda distinta a la de la factura, con su conversión.
  • Retención gubernamental cuando paga una institución del Estado.
  • Cobrar, aplicar y anular son permisos separados: recibir el dinero lo hace la caja; decidir a qué deuda va, quien vigila la cartera.

Cuentas por cobrar

Quién debe, cuánto y desde cuándo. La cartera repartida en seis tramos de antigüedad, el estado de cuenta de cada cliente, la deuda agrupada por obra y el control del límite de crédito. Y en papel: el reporte de cartera por cliente, con su teléfono, detallado con cobros y notas o simplificado.

Notas de crédito y de débito

Una factura emitida no se toca. Cuando hay que corregirla se emite una nota, que es un documento aparte con su propia numeración fiscal.

  • Notas de crédito por devolución, ajuste de valor, descuento posterior o corrección. Solo la devolución mueve mercancía; las demás son dinero.
  • Notas de débito para cobrar de más sobre una factura ya emitida: mora, flete, un precio que salió por debajo del acordado.
  • En la ficha de cada factura aparece una tarjeta con todas las notas que la afectan y su total neto.

Comprobantes fiscales electrónicos (e-CF) — República Dominicana

En República Dominicana una factura no vale sin su NCF. SISCOP lo pone solo al emitir, lo imprime en el papel y lleva la cuenta de los que quedan. Con el módulo de facturación electrónica contratado, además transmite el comprobante a la DGII y devuelve la factura con su código QR y su timbre electrónico.

  • Tipos soportados: Crédito Fiscal (31), Consumo (32), Nota de Débito (33), Nota de Crédito (34), Regímenes Especiales (44), Gubernamental (45) y Exportaciones (46).
  • Comprobantes tradicionales de la serie B para quien todavía no está en facturación electrónica.
  • Rangos autorizados con aviso antes de que se agoten o venzan.
  • Normas de exoneración como la 07-07, que grava sobre una base reducida.
  • Bitácora completa de cada conversación con Hacienda: qué se mandó y qué contestó, intento por intento.
  • Reenviar o reasignar un comprobante rechazado, según lo que diga la respuesta de la DGII.
  • Un envío que falla por un dato mal escrito no gasta el comprobante: se corrige la ficha y se reintenta con el mismo número.

La numeración y el control de comprobantes funcionan en todas las empresas. Lo que se contrata aparte es la transmisión automática a la DGII.

La pantalla de recibos de ingreso
Un recibo que entró en dos formas de pago y se repartió entre varias facturas

Tesorería

Dónde está el dinero, peso por peso.

Ningún saldo está guardado. Cada vez que se pregunta, se calcula sumando los movimientos vivos. Es la diferencia entre un sistema que dice cuánto hay y uno que lo sabe: dos pantallas abiertas nunca enseñan cifras distintas del mismo momento, y nadie puede «arreglar» un saldo.

El libro de banco de una cuenta
El libro de una cuenta, con su saldo corrido renglón a renglón

El camino del efectivo, sin agujeros

El dinero que entra por el mostrador tiene que llegar al banco, y entre una cosa y la otra es donde se pierde. SISCOP cose esa cadena entera: el cobro entra a la caja, el cuadre la cierra, el depósito la vacía hacia el banco y la conciliación comprueba que el banco vio lo mismo que nosotros.

1 · ENTRA Cobros del día Efectivo, tarjeta, cheque a la Caja General 2 · SE CUENTA Cuadre de caja Billete a billete, contra lo que el sistema dice que entró 3 · SALE DE LA GAVETA Depósito al banco Marcando de qué cuadres sale cada peso 4 · SE COMPRUEBA Conciliación Lo que dice el banco contra lo que dice el libro La cadena se deshace en orden inverso, o no se deshace Un cobro cuadrado no se anula sin anular su cuadre · Un cuadre depositado no se anula sin anular el depósito Un movimiento ya conciliado no se borra: se corrige escribiendo la pareja que lo deja en su sitio

Arrastra el diagrama de lado para verlo completo

La caja general con su saldo por moneda
La gaveta: lo que hay ahora mismo, por moneda, y de dónde salió cada peso
La mesa de conciliación bancaria
La conciliación: a un lado el libro, al otro el estado del banco, y las partidas que faltan por casar

Libro de banco

  • Una cuenta, un libro: cada cuenta arranca con su saldo inicial y a partir de ahí todo es movimiento.
  • Catálogo de tipos de movimiento —cheque, transferencia, depósito, cargo del banco, comisiones— que decide si suma o resta y qué datos exige antes de dejar registrar.
  • Chequeras con su rango: el número de cheque sale de ahí y no se repite.
  • Avisar por debajo de: a cada cuenta se le puede poner un saldo mínimo y el sistema avisa cuando lo cruza.
  • Anular deja rastro, y lo que el banco ya vio no se anula: se corrige con dos renglones que se cancelan entre sí.

Caja general y conciliación

  • Saldo por moneda, con todo lo que entró y salió: cobros, devoluciones, gastos chicos.
  • Cuadre de caja con desglose por denominación —cuántos billetes de cada uno— y el descuadre anotado con su explicación.
  • El acta del cuadre se imprime y se archiva firmada.
  • Conciliación por período, casando renglón a renglón, con su acta cerrada y su diferencia explicada.
  • Lo conciliado queda sellado: no se le pueden meter movimientos por debajo a un mes ya cerrado.

Posventa y garantías

Lo que pasa después de entregar.

El expediente de una reclamación de garantía
El expediente: la reclamación, de dónde vino el equipo y todo lo que se le ha hecho

Existe para contestar en treinta segundos la pregunta que siempre llega por teléfono: «este motor lo compré con ustedes, ¿todavía tiene garantía?». Se escanea la etiqueta del equipo y el sistema saca solo el artículo, el cliente, la obra, la factura, el proveedor, la compra de la que salió y el estado de las dos garantías — la del cliente y la que da el proveedor.

  • Un expediente por reclamación, con su número propio y su historial completo.
  • Recorrido en línea recta: abierto, recibido, en evaluación, resuelto, entregado y cerrado. La pantalla solo ofrece el paso que toca.
  • Siete resoluciones: reparación, sustitución, devolución del dinero, nota de crédito, rechazado, fuera de garantía o baja del equipo.
  • Sustitución con trazabilidad: la unidad de reemplazo hereda el cliente, la factura y lo que quedaba de garantía, y queda enlazada a la averiada. El número de serie de un equipo nunca se reescribe.
  • Apartar el reemplazo desde que el equipo llega al taller, para que el mostrador no venda la última unidad mientras se decide.
  • Reclamo al proveedor dentro del mismo expediente y en paralelo: al cliente se le responde igual.
  • Garantías congeladas al abrir: lo que decidió si se atendía gratis queda fijado ese día y no cambia al recalcularse meses después.
  • Fotos y evidencias: el daño, la etiqueta, el informe técnico, el comprobante de entrega.
  • Permisos propios, separados de los de inventario.

Mantenimiento preventivo: la otra mitad del oficio

Las garantías atienden lo que se rompió. Esto trabaja para que no se rompa, y de paso vende. El sistema ya sabe qué equipos entregó, a quién y cuándo; lo único que hace falta es marcar en la ficha del artículo cada cuántos meses toca revisión. A partir de ahí sale solo el listado de a quién le toca, ordenado por lo más atrasado.

  • El cliente contesta de un clic desde su teléfono. Se le manda un correo con su equipo, la fecha propuesta y qué incluye la visita, con dos botones: sí o no. No necesita cuenta ni contraseña, y lo que pulse aparece en el sistema como su estado de seguimiento.
  • Orden de trabajo con lista de comprobación. Se escribe una vez qué hay que revisar en cada tipo de equipo y se engancha al artículo. Cada visita sale con su lista, que el técnico va contestando desde el móvil: hecho, no aplica o con falla —y las dos últimas piden decir por qué—.
  • No se cierra dejando en blanco lo obligatorio. Es lo que hace que una lista de comprobación valga algo: sin esa regla, «se hizo» significaría solo que alguien pulsó un botón.
  • Fotos de la visita — el filtro antes y después, la placa, la fuga que apareció — y el papel para llevarse a casa del cliente, con su dirección, su teléfono y las casillas en blanco para ir marcando a mano.
  • Lo que el cliente confirma puede pasar al embudo comercial como una oportunidad, ya cualificada. Es la vuelta completa: la posventa alimentando otra vez a lo comercial.
El listado de equipos a los que les toca mantenimiento
Los equipos vendidos a los que les toca revisión, con sus tres fechas: la del mantenimiento y las dos garantías

Administración

Las reglas con las que trabaja el sistema y quién puede tocar qué.

La pantalla de permisos de un rol
Los permisos, agrupados por módulo. Cada casilla explica en una línea lo que abre

Mi empresa

La ficha de la empresa y las reglas de cálculo, organizadas por pestañas: los datos fiscales y el logo que se imprime en cada documento; los parámetros del motor de cotización (ingeniería, costos, márgenes, listas de precios, inventario, tolerancias de rectificación, correo); la numeración de los ocho tipos de documento; los impuestos y sus normas; los rangos de comprobantes fiscales; y las escalas de comisión.

Usuarios, roles y permisos

Cada persona entra con su correo y su contraseña. Lo que puede hacer no se decide usuario por usuario, sino con roles: perfiles con nombre —Ventas, Almacén, Producción— a los que se les marcan permisos.

  • 169 permisos repartidos en 35 módulos, cada uno con una frase que explica qué abre y qué no.
  • Los permisos separan responsabilidades reales: preparar una factura y emitirla; registrar un cambio de obra y firmar lo que cuesta; cobrar y decidir a qué deuda se aplica.
  • Cambios inmediatos: al modificar un rol, alcanza a todas las personas que lo llevan sin necesidad de volver a entrar.
  • Botón «Accesos» en cada pantalla operativa: muestra qué roles pueden entrar y a cuántas personas afecta cambiar algo.
  • Nadie puede quitarse a sí mismo los permisos de administración.
  • Los usuarios se desactivan, no se borran: su firma queda en todo lo que aprobaron.

Auditoría

El libro de a bordo: quién hizo qué, cuándo y desde dónde. No se escribe a mano ni se puede editar. Al abrir cualquier línea se ve el antes y el después de cada dato que cambió, escrito en lenguaje normal.

Monedas

Las monedas con las que se trabaja y a cómo está cada una. Sirve para cotizar en divisas y para mantener los costos al día cuando se compra en el extranjero y la tasa se mueve. Siete permisos finos permiten, por ejemplo, que compras actualice la tasa cada mañana sin poder crear monedas ni reprecir el catálogo.

Formatos de impresión

Los papeles de la empresa. Un diseñador de arrastrar bloques permite componer el membrete, el cuerpo, los totales y el pie, y asignar cada diseño al documento que corresponda: cotizaciones, facturas, recibos, notas. Con vista previa de cada combinación antes de imprimir.

Avisos

De qué avisa el sistema, con qué condición y a quién le llega. Treinta hechos configurables y una bitácora que explica, aviso por aviso, a quién le llegó y por qué —o por qué no—. Tiene su propio capítulo más adelante: el sistema le busca a usted.

Traer los datos que ya existen

Nadie empieza de cero: hay un catálogo en una hoja de cálculo, unos clientes en otra y unas existencias contadas el mes pasado. SISCOP los importa desde archivos de Excel o CSV —clientes, proveedores, catálogo, precios, existencias, cuentas por cobrar y por pagar— revisando antes de escribir: primero dice qué filas entrarían, cuáles están repetidas y cuáles tienen algo mal, y solo entonces se confirma. Una importación que se equivoca se deshace entera.

Respaldos

Una copia automática cada noche, guardada fuera del servidor que la generó, y la posibilidad de crear una a mano antes de un cambio grande. Se puede descargar, y restaurar es una operación con permiso propio que queda registrada: recuperar datos no es algo que deba poder hacer cualquiera sin dejar rastro.

Vendedores y comisiones

Vendedores internos (usuarios del sistema) y externos (comisionistas que no entran). Cada tipo tiene su escala de comisión de dos tramos, progresiva. El dashboard comercial compara a todo el equipo — cuánto cotiza cada uno, cuánto le aprueban y su conversión — y distingue quién puede ver solo su resultado y quién el de todos.

Reportes

Preguntarle al sistema lo que uno necesita saber.

Cada área trae sus consultas y sus impresos, pero lo que de verdad cambia una empresa es poder preguntar lo suyo: las ventas de este vendedor en esta línea, la cartera de un cliente con sus teléfonos, el margen por obra. SISCOP trae un catálogo de reportes listos y un diseñador para los que no están.

El catálogo de reportes
El catálogo: cada quien ve los reportes de las áreas a las que tiene acceso, y marca como favoritos los que usa cada día
  • Parámetros antes de correr: un período, un cliente, una obra, un vendedor. Con atajos como «este mes» o «mes anterior».
  • Filtros con catorce operadores —mayor que, contiene, está entre, está vacío— sobre los campos que cada reporte publica.
  • Agrupaciones, subtotales y totales, con el formato de cada columna: dinero con su símbolo, porcentajes, fechas.
  • Impresión con la identidad de la empresa y exportación para seguir trabajando fuera.
  • Envío por correo del reporte ya generado.
  • Permiso por área: quien no puede ver compras tampoco puede correr un reporte de compras, aunque le pasen el enlace.

El diseñador de reportes

Los reportes nuevos se dibujan: se elige de dónde salen los datos, qué columnas se enseñan, cómo se agrupan y qué se le pregunta a quien lo corre — todo en pantalla y con vista previa. Cada reporte se versiona, así que se puede mejorar sin romper el que la gente ya usa, y se decide a qué empresas alcanza.

El diseñador de reportes
Un reporte se dibuja: columnas, filtros, agrupaciones y parámetros, con su vista previa al lado

Soporte técnico

Ayuda dentro del propio sistema, sin salir a buscarla.

La pantalla de tickets de soporte
Tus tickets a la izquierda y la conversación del que tengas abierto a la derecha
  • Tickets con conversación, adjuntos de imágenes y estado visible. Todo queda escrito y con fecha.
  • Chat en vivo: los mensajes llegan sin recargar la página, con doble visto cuando el otro lado los lee.
  • Asistente automático que contesta al momento leyendo los manuales del sistema y los artículos de ayuda. Tiene prohibido deducir o inventar: si la respuesta no está escrita, pasa el ticket a una persona y lo dice en el chat.
  • Llamadas de audio dentro del propio ticket, sin instalar nada y sin dar el teléfono.
  • Compartir pantalla durante la llamada, en cualquiera de los dos sentidos, con un puntero que señala sobre la pantalla del otro.
  • Manual integrado: cada pantalla operativa tiene un botón que abre directamente su capítulo, con capturas reales del sistema.

Además, la plataforma puede avisar dentro del sistema: los mensajes sobre mantenimientos, funciones nuevas o avisos importantes aparecen como una ventana al entrar, con confirmación de lectura. No se pierden en un correo que nadie abre.

El sistema le busca a usted

Un sistema que hay que vigilar es un sistema que se usa a medias. Nadie entra cada mañana a mirar si algún perfil bajó del mínimo, si una factura venció sin cobrarse o si la DGII rechazó un comprobante anoche. SISCOP lo mira por usted y le avisa —en la campana, en el teléfono o por correo— y usted decide de qué, cuándo y a quién.

Lo que esto tiene de distinto

En casi todos los sistemas, a quién le llega cada aviso está escrito dentro del programa: para que el gerente reciba uno que no recibe hay que pedir un cambio y esperar una versión. Aquí no. Sobre treinta hechos que el sistema reconoce, cada empresa escribe sus propias reglas desde una pantalla, en un minuto, sin llamar a nadie.

1 · OCURRE UN HECHO Con sus datos «Cuadre CUA-0042 cerrado con faltante de 1,500» El texto lo pone el hecho 2 · ¿LE INTERESA A ALGUNA REGLA? Las condiciones «…solo si pasa de 1,000» «…solo las de este cajero» Las escribe la empresa 3 · ¿A QUIÉN? Cuatro caminos que se SUMAN Quien tenga un permiso Un rol completo Personas concretas Quien intervino en el hecho 4 · POR DÓNDE Campana y correo La campana sube sola, sin recargar, y suena en el móvil Un aviso por persona 5 · LA BITÁCORA — TODO QUEDA ESCRITO Qué pasó, qué decidió cada regla —incluidas las que NO casaron y por qué— y a quién le llegó cada aviso. «¿Por qué no me avisó?» se contesta leyendo, no preguntando. Se limpia sola a los 90 días.

Arrastra el diagrama de lado para verlo completo

La pantalla de reglas de aviso
Cada regla se lee de corrido: qué tiene que pasar y a quién se le avisa
La bitácora explicando por qué una regla no casó
La bitácora contestando que no: «no se cumple Importe mayor 100000», con el número delante

De qué avisa, hoy

Treinta hechos repartidos por todo el sistema. Ninguno hay que configurarlo para que funcione: cada empresa nace con sus reglas puestas, reproduciendo lo que el sistema ya avisaba, y a partir de ahí se ajustan.

Dinero que entra

  • Factura vencida sin cobrar
  • Cobro de cliente recibido
  • Factura de venta emitida o anulada
  • Cuadre de caja con diferencia
  • Depósito en el banco

Dinero que sale

  • Nómina pendiente de autorizar
  • Nómina autorizada, pagada o revertida
  • Factura de proveedor por vencer o vencida
  • Transferencia saliente del banco
  • Saldo bajo en una cuenta

Taller y almacén

  • Existencia por debajo del mínimo
  • Llegó material de una orden
  • Liquidación aduanal cerrada
  • Calidad rechazó una pieza
  • Orden lista para entregar

Clientes

  • Aceptó o rechazó una cotización
  • Cotización sin respuesta
  • Contestó al recordatorio de mantenimiento

Fiscal

  • La DGII rechazó un comprobante
  • Comprobantes fiscales por agotarse
  • Folios electrónicos por agotarse o agotados

La empresa

  • Cambió la tasa de una moneda
  • Espacio de almacenamiento al límite
  • Movimiento escrito a mano en el libro

Y lo que no hace, a propósito

  • No inunda. Los avisos que ocurren muchas veces al día —cada factura, cada cobro— nacen apagados y con un importe de ejemplo: se encienden poniendo su cifra.
  • No repite. Lo que sigue pasando mañana —una factura vencida, un artículo bajo mínimo— avisa una vez y vuelve a avisar cuando la situación se arregla y se repite.
  • No duplica. Quien cae en tres reglas recibe un aviso, y las tres quedan anotadas.
  • No deja que una regla mal escrita tumbe nada. Un aviso que falla se registra y la operación sigue: nunca cuesta un cobro, una emisión ni un pago.

Lo que hace distinto a SISCOP

Muchas de estas cosas no se encuentran en un sistema de gestión general, y son precisamente las que deciden si un software sirve o estorba en este oficio.

La compra de qué orden vino, y a qué costo El proveedor a quién se le reclama si falla La factura a quién se le vendió y cuándo La obra y el hueco en qué ventana quedó instalado Garantía del cliente hasta cuándo la tiene, congelada Garantía del fabricante hasta cuándo reclamarle a él Sus reclamaciones todo lo que ya se le hizo Su mantenimiento cuándo le toca la próxima visita SE ESCANEA la etiqueta del equipo instalado SN-2026-000148

Arrastra el diagrama de lado para verlo entero

Un número de serie contesta de una vez todo lo que hay que saber de una unidad

Sabe fabricar, no solo vender

El motor de ingeniería convierte «ventana corredera de 2,40 × 1,50» en la lista exacta de perfiles con sus largos, el vidrio con su medida y los herrajes con su cantidad. Sin eso, cotizar a medida es una hoja de cálculo aparte que nadie mantiene.

Cuenta piezas, no cantidades

Las barras, las láminas y los retazos se controlan uno a uno, con su largo. Es lo que permite que la optimización de cortes aproveche lo que sobró la semana pasada.

Contempla que la obra cambia

La rectificación con tolerancias y las adendas están hechas para lo que pasa de verdad: el hueco creció, apareció uno nuevo, otro se eliminó. El cambio queda documentado, valorado y firmado, en lugar de discutirse al final.

Impide cobrar dos veces

Facturar por avances y facturar pieza a pieza, cada cosa por separado, parece razonable; juntas cobran la obra dos veces. El sistema lleva el techo de cada obra y no deja pasarlo.

Facturación electrónica de verdad

No es un archivo que alguien sube a otra parte: la factura sale numerada, se transmite, vuelve firmada y se imprime con su timbre y su QR. Con bitácora de cada intento, para saber exactamente qué se mandó cuando algo se rechaza.

Trazabilidad hasta el equipo instalado

Una etiqueta escaneada devuelve la compra, la factura, el cliente, la obra, el hueco y las dos garantías. Es lo que convierte una reclamación de media hora en una de treinta segundos.

Cada quien ve lo suyo

Los permisos están pensados sobre responsabilidades reales, no sobre pantallas. Quien vende no fija precios de costo; quien mide no firma sobreprecios; quien cobra no decide a qué deuda se aplica el dinero.

Cuatro ojos sobre el dinero que sale

Los pagos no se hacen de a uno: se agrupan en una nómina que alguien con autoridad autoriza, y quien la envió no puede autorizarla. El gerente puede firmarla desde su correo sin entrar al sistema, y queda su nombre, su hora y su IP.

Los avisos los configura usted

Treinta hechos del sistema sobre los que cada empresa escribe sus reglas: de qué avisar, con qué condición y a quién. En casi todos los sistemas eso está escrito dentro del programa y cambiarlo cuesta una versión; aquí es una pantalla y un minuto.

Nada se reescribe

Los documentos se anulan con su motivo, el kardex se corrige con otro movimiento y la auditoría guarda el antes y el después. Un sistema del que uno se puede fiar es un sistema que no deja borrar el pasado.

Seguridad, control y respaldo

Sus datos son solo suyos

Cada empresa vive aislada del resto. Ningún usuario de una empresa puede ver, buscar ni alcanzar información de otra: la separación no depende de un filtro en pantalla, está en la raíz del sistema.

Acceso por persona

Cada quien entra con su propio correo y contraseña, con recuperación por enlace de un solo uso. Una sesión de escritorio y una de móvil por persona: el teléfono no cierra la del ordenador, pero una cuenta no se puede repartir entre varios —y si alguien entra desde otra computadora, el sistema avisa de que va a cerrar la otra sesión antes de hacerlo.

Todo queda registrado

La auditoría anota cada creación, modificación y eliminación con su autor, su momento y el detalle de lo que cambió. No se puede editar ni desactivar.

Respaldo automático diario

La plataforma saca una copia de seguridad todos los días a la hora configurada, con su historial. Una empresa se puede restaurar entera desde su respaldo — incluso si se eliminó — y el sistema avisa a sus usuarios mientras la restauración está en curso.

Sobre la calidad del software

SISCOP NEXT lleva 290 versiones publicadas y cada entrega pasa por +7,800 comprobaciones automáticas antes de salir. No es un dato de marketing: es la razón por la que se puede corregir algo un lunes y publicarlo el martes sin romper lo que ya funcionaba. Cada versión trae además su lista de novedades en lenguaje llano, visible dentro del sistema en la ventana «Acerca de».

Cómo se accede y desde dónde

SISCOP NEXT abierto en un teléfono
En el móvil el menú arranca cerrado y las tarjetas se reordenan solas

Sin instalar nada

SISCOP se abre en el navegador. No hay programa que instalar en cada equipo, ni servidor que comprar y mantener, ni licencias por puesto que administrar.

También como aplicación

Se puede instalar en el ordenador o en el móvil y usarlo con su icono y su ventana propia. Es la misma aplicación y los mismos datos: lo que se guarda desde el móvil lo ve al momento quien esté en el ordenador.

Pensado para la obra

Las pantallas que se usan fuera de la oficina — rectificación de medidas, tablero de producción, conteo físico — están adaptadas al teléfono, con acceso directo a la cámara para las fotos.

Se actualiza solo

Cuando se publica una versión nueva, el sistema la recoge sin que nadie tenga que descargar ni instalar nada. Todo el mundo trabaja siempre sobre la misma versión.

Avisos donde estén

Una campana dentro del sistema recoge lo que ocurre — una cotización aprobada, una orden que cambió de etapa, una respuesta de soporte — y se pueden activar avisos en el dispositivo para recibirlos aunque la pestaña esté cerrada.

Tema claro y oscuro

La misma información en dos presentaciones. El oscuro se agradece en un taller con poca luz; el claro se lee mejor con sol de frente.

En español, y con criterio

Todo el sistema, sus manuales y sus mensajes de error están escritos en español y pensados para explicar, no para desconcertar. Los números siguen siempre la misma convención en todas las pantallas.

Planes y contratación

SISCOP NEXT se contrata como servicio: una cuota por ciclo que incluye el sistema completo, su alojamiento, sus respaldos, sus actualizaciones y el soporte. No hay que comprar servidores ni licencias por puesto.

Plan Usuarios Espacio
Demo Prueba gratuita de un mes, con el sistema completo 2 1 GB
Básico Talleres y empresas pequeñas 5 1 GB
Profesional Empresas en crecimiento, con equipo comercial y taller 20 5 GB
Corporativo Operaciones grandes, varias bodegas y obras simultáneas 100 20 GB

Todos los planes traen todo el sistema

No hay módulos recortados por plan. Lo que cambia entre uno y otro es cuánta gente entra y cuánto espacio hay para fotos y documentos. Se puede cambiar de plan en cualquier momento desde el propio sistema.

Facturación electrónica, aparte

La transmisión automática de comprobantes a la DGII se contrata como módulo adicional, porque conlleva una integración certificada. La numeración y el control de comprobantes funcionan en todos los planes.

Los límites indicados son los de la configuración vigente de la plataforma. Las condiciones económicas definitivas — precio, ciclo de facturación, descuentos por domiciliación y condiciones de la implantación — se confirman en la propuesta comercial.

Puesta en marcha

El sistema se configura una vez, con calma, y después solo se mantiene. Este es el orden que menos trabajo da, porque cada paso se apoya en el anterior.

  1. 1
    Los datos de la empresa

    Logo, datos fiscales, numeración de documentos, impuestos y parámetros de cálculo. Es lo que se imprime en cada papel.

  2. 2
    Los roles y la gente

    Se definen los perfiles de la empresa y se da de alta al equipo con el suyo. Cada quien verá exactamente lo que le toca.

  3. 3
    Líneas, acabados y catálogo

    Los sistemas de perfilería con los que se trabaja y los materiales que se compran, con sus datos técnicos y sus costos.

  4. 4
    Las plantillas de producto

    Se importan de la biblioteca global las que se parezcan a los productos propios, se ajustan a los materiales de la empresa y se comprueban en el simulador. Con tres o cuatro plantillas afinadas ya se cotiza la mayoría del trabajo diario.

  5. 5
    Precios, bodegas y existencias

    Las cuatro listas de venta, las bodegas reales y el inventario de partida — que puede entrar con un conteo físico.

  6. 6
    A trabajar

    Primera cotización, primera orden de taller, primera factura. Los manuales están dentro del sistema, y cada pantalla abre el suyo con un botón.

Preguntas frecuentes

Sobre el alcance

¿Sirve si no fabricamos, solo instalamos o revendemos?

Sí. El área de ingeniería y la de producción simplemente no se usan. El resto — comercial, inventario, facturación, cobros y posventa — funciona igual, y el punto de venta está pensado exactamente para eso.

¿Es contabilidad?

No. SISCOP es un sistema de gestión operativa y comercial: cotiza, fabrica, factura, cobra y controla existencias. No lleva libro diario, balances ni declaraciones. La información que produce — facturas emitidas con su comprobante, notas, cobros — es exactamente la que su contador necesita.

¿Maneja nómina o recursos humanos?

No. Gestiona usuarios y permisos, y las comisiones de los vendedores, pero no nómina.

¿Funciona fuera de República Dominicana?

Todo el sistema sí, y es multi-moneda. Lo específicamente dominicano es la facturación electrónica ante la DGII y los tipos de comprobante fiscal; en otro país esa parte se usaría sin transmisión, emitiendo con la numeración propia de la empresa.

¿Se puede usar solo una parte, por ejemplo el inventario?

Sí. Los permisos permiten dejar visible únicamente lo que se vaya a usar. Lo habitual es empezar por comercial y facturación e ir incorporando taller e inventario cuando el equipo se acomoda.

Sobre los datos

¿Quién es dueño de la información?

La empresa. Sus datos están aislados de los de cualquier otra y se respaldan a diario, con la posibilidad de restaurarlos completos.

¿Se pueden traer los datos que ya tenemos?

El catálogo de materiales, los clientes y las existencias de partida se cargan durante la implantación. El inventario inicial suele entrar con un conteo físico, que además deja el arranque cuadrado desde el primer día.

¿Qué pasa si dejamos de usar el sistema?

Los respaldos son archivos completos de la información de la empresa y se pueden entregar. Conviene dejar esa condición escrita en el contrato de servicio.

¿Alguien de SISCOP puede ver nuestros datos?

El equipo de la plataforma dispone de un acceso de soporte para entrar a operar dentro de una empresa cuando hace falta resolver una incidencia. Es el permiso más amplio del sistema, está reservado a la plataforma y todo lo que se hace con él queda en la auditoría de la empresa, con nombre y hora.

Sobre el uso diario

¿Cuánto se tarda en aprender?

Depende del puesto. Quien solo cotiza está produciendo el primer día; las primeras dos cotizaciones cuestan un rato y la tercera sale en minutos. Configurar las plantillas de producto es la parte que más criterio pide, y es donde acompaña la implantación.

¿Hay manuales?

Diecinueve manuales por área, escritos en lenguaje llano y con capturas reales del sistema. Cada pantalla tiene un botón que abre directamente su capítulo, y el asistente de soporte responde leyendo esos mismos manuales.

¿Funciona sin internet?

No. SISCOP necesita conexión, porque toda la información es compartida y se actualiza en vivo entre la oficina, el taller y la obra. Con la conexión del móvil basta para trabajar en obra.

¿Cuánta gente puede trabajar a la vez?

Toda la que tenga usuario, sin límite de conexiones simultáneas. El límite del plan es de usuarios activos, no de personas conectadas al mismo tiempo.

¿Se puede entrar desde el celular?

Sí, y las pantallas de campo están hechas para eso. Además se instala como aplicación, con su icono, y cada dispositivo mantiene su propia sesión.

Si alguien se equivoca, ¿se puede deshacer?

Depende de qué. Un borrador se corrige o se borra. Un documento emitido no se borra nunca: se anula con su motivo y queda a la vista. Y todo cambio queda en la auditoría, así que siempre se puede reconstruir qué pasó.

¿Tengo que estar vigilando el sistema?

No: el sistema le busca a usted. Avisa de treinta cosas distintas —una factura que venció sin cobrarse, un material que bajó del mínimo, una nómina esperando su firma, un comprobante que la DGII rechazó— en la campana, en el teléfono o por correo. Y de qué avisa, con qué condición y a quién le llega lo decide usted desde una pantalla, sin pedirle nada a nadie.

Sobre facturación e impuestos

¿Emite comprobantes fiscales válidos?

Sí. Los rangos autorizados por la DGII se dan de alta en el sistema, cada factura gasta uno en orden y sin saltos, y el sistema avisa antes de que se agoten o venzan.

¿Y la facturación electrónica?

Con el módulo contratado, la factura se transmite a la DGII al emitirse y vuelve firmada, con su código QR y su timbre en el papel. Si Hacienda rechaza algo, el sistema guarda exactamente qué se mandó y qué contestó, y permite corregir y reenviar o reasignar el comprobante.

¿Contempla exoneraciones y regímenes especiales?

Sí: normas de base reducida como la 07-07, régimen especial, ventas gubernamentales con su retención y exportaciones, cada una con el tipo de comprobante que le corresponde.

¿Se puede facturar en dólares?

Sí, y el comprobante se declara como corresponde: los importes en pesos, como exige Hacienda, y al lado los mismos importes en la divisa con su tasa. También se puede cobrar en una moneda distinta de la que se facturó.

Sobre el servicio

¿Qué incluye la cuota?

El sistema completo, su alojamiento, los respaldos diarios, todas las actualizaciones y el soporte técnico dentro del propio sistema.

¿Las actualizaciones se cobran aparte?

No. Las versiones nuevas llegan solas y sin coste adicional, y cada una trae su lista de novedades dentro del sistema.

¿Cómo se pide ayuda?

Desde el propio sistema, abriendo un ticket. Responde primero un asistente automático que consulta los manuales; si no sabe, pasa el ticket a una persona y lo dice. Cuando conviene hablar, el equipo puede llamar por voz dentro del ticket y compartir pantalla en cualquiera de los dos sentidos.

¿Se puede probar antes de decidir?

Sí. El plan Demo da acceso al sistema completo durante un mes, sin coste, para dos usuarios.

¿Se puede pedir una función que no está?

Sí, por el mismo canal de soporte. Buena parte de lo que hoy tiene el sistema salió de lo que pidieron quienes lo usan; el historial de versiones lo refleja.

El siguiente paso

La mejor forma de valorar SISCOP NEXT no es leer sobre él, sino cotizar con él una de sus ventanas y ver el desglose de material que devuelve. Una demostración guiada toma menos de una hora y se hace sobre productos reales de su empresa.

Solicite una demostración en

siscop-next.com

SISCOP NEXT · Sistema de gestión integral para empresas de fabricación e instalación